martes, 18 de agosto de 2009

La convivencia no se puede separar del conflicto (institucional, grupal, singular).
Según el diccionario conflicto significa combate, lucha o pelea. Puede ser tan pequeño como un desacuerdo o tan grave como una guerra; se dice que existe un conflicto cuando se producen actividades incompatibles. Es incompatible la actividad que impide o bloquea la presencia o fuerza de otra actividad. Estas actividades pueden surgir dentro de una persona, entre dos o más personas, o entre dos o más grupos.
En términos generales un conflicto se suele definir como un descuerdo o colisión de valores necesidades, grupos, organizaciones, comunidades y pueblo. la gente en conflicto lleva emociones fuertemente arraigadas a la situación aunque las mismas no se expresen en voz alta. Los conflictos en una población son mas frecuentes cuando la gente es incapaz de tolerar y vivir con diferencias culturales o de valores.
El conflicto es un continuo que va desde la confusión a la falta de información, la comprensión equivocada, la diferencia de opinión, el desacuerdo, la disputa, las amenazas verbales, la intimidación, el abuso, las amenazas físicas y la agresión.
Uno de los primeros mitos en los que nos vemos envueltos es que el conflicto es siempre malo. El conflicto es parte de la vida y del crecimiento. No es malo en si mismo; sin embargo, para muchos de nosotros, y especialmente entre los jóvenes es sinónimo de violencia. Pero es una ecuación que tenemos que romper.
A veces, pensamos que no tenemos control sobre el conflicto en nuestra vida y nos sentimos indefensos. Pero cuando tenemos habilidades para afirmarnos a nosotros mismos de manera no violenta, comenzamos a sentirnos potenciados, capaces de aplicar nuestras experiencias pasadas para enfrentarnos a las nuevas situaciones de manera diferente.
Se podría establecer una cierta relación entre el carácter positivo de los conflictos y determinadas variables del contexto escolar. Así por ejemplo se podría afirmar que los conflictos son más constructivos si los individuos:
v Valoran su diversidad y aprecian la manera en que enriquecen el aprendizaje, la enseñanza, la toma de decisiones y la solución de problemas.
v Buscan el beneficio mutuo, comprendiendo que ellos tienen intereses mutuos.
v Confían en su capacidad y la de sus compañeros o colegas para usar los mismos procedimientos de solución del conflicto.
v Reflexionan sobre su eficacia a la hora de resolverlos.

Por el contrario, los conflictos son más destructivos cuando: a) desembocan en situaciones en la que una participante gana e expensas de otros; b) producen cólera, resentimiento, desconfianza o hiere los sentimientos; y c) disminuyen la posibilidad de resolver los conflictos futuros constructivamente. Los conflictos enfocados constructivamente son altamente costosos para las organizaciones, instituciones o familias destruyendo la efectividad de la organización, destrozando las relaciones, saboteando el trabajo, retrasando y disminuyendo los esfuerzos de enseñanza y aprendizaje, y desbastando el compromiso de los individuos con las metas de la organización, el sentido de seguridad y los sentimientos personales.

viernes, 14 de agosto de 2009

Convivencia Escolar

La convivencia escolar es una tarea necesaria, posible y compleja, que requiere la consideración de distintos factores y aspectos que inciden en el desarrollo de las acciones necesarias que permitan alcanzar el propósito buscado. La implementación del sistema de convivencia en las escuelas no es fácil ni sencillo y por eso queda postergado, suspendido, olvidado o abandonado. No es con concepto nuevo; lo que ha variado son las relaciones entre los actores institucionales: todos son considerados sujetos de derecho y responsabilidad, tanto los niños, adolescentes y jóvenes –los alumnos- como los adultos –los docentes- Merece aclararse que por funciones organizacionales que le compete a cada grupo, la mayor responsabilidad siempre recae en los adultos. Es por esto que es un intento de equilibrio entre lo individual y lo colectivo, entre el deseo y la ley.
En el centro educativo se conjuga la convivencia de diversos grupos de personas que mantienen entre sí distintos sistemas de relaciones internas
-intragrupo- y que a su vez, deben desplegar relaciones intergrupo. Estos son espacios privilegiados para que los niños y niñas aprendan a convivir, desarrollen las capacidades necesarias para convertirse en ciudadanos y ciudadanas responsables y asuman los valores que sostienen la vida democrática para ponerlos en práctica a lo largo de su vida. Aunque afortunadamente aisladas, en la escuela actual podemos encontrar algunas situaciones de violencia entre menores y actos de indisciplina. El acoso entre escolares es un problema que preocupa a las familias, a quienes forman parte del sistema educativo y a la sociedad.
La necesidad de educar en la convivencia es cada vez más urgente, por ello las administraciones educativas tienen el deber y la responsabilidad de favorecer esta educación en la convivencia así como de proponer y desarrollar, por todos los medios a su alcance.

Construir la convivencia exige, primordialmente la voluntad de comunicarse; la predisposición para otorgar y solicitar participación y la creación de espacios para lograrlo.

El plano de la convivencia:
Si queremos comprender cómo funciona un centro educativo, en el plano humano, hay que describir y comprender cómo se configuran los procesos de comunicación, de sentimientos, actitudes y valores, pero también de roles, estatus y poder, dentro de cada uno de los microsistemas de relaciones interpersonales que existen en él. Por ejemplo, no es lo mismo una comunidad compuesta por un equipo docente de formación semejante, con un equilibrio de los roles que cada uno desempeña, con un estilo de comunicación equilibradamente objetivado, con procedimientos formales de resolución de conflictos, etc., que una comunidad escolar cuyos profesores no tengan conciencia de ser un equipo, no dispongan de un aceptable nivel de comprensión sobre los roles y funciones que desempeñan los distintos subgrupos y personas, cuyos vehículos de comunicación y poder no sean bien conocidos y aceptados por las personas, y no se disponga de espacio, tiempo y procedimientos para resolver conflict
os.